Si dicen perdido, yo digo buscando.
Si dicen no llegas, de puntillas alcanzamos.
Si dicen caíste, yo digo me levanto.
Si dicen dormido, es mejor soñando.
Perdonen que no me aclare en medio de este mar enturbiado... Nos hicieron agua trasparente, no me ensucien más, yo ya me he manchado. Y es que hay una gran diferencia entre pensar y soñar, yo soy de lo segundo... En cada segundo vuelvo a empezar.
Hoy sabemos que lo importante es soñar, liberar nuestro inconsciente, el filtro de censura del pensamiento, creemos que al soñar perdemos un tercio de nuestra vida, y nos equivocamos.