Eres lo que haces, no lo que dices.
La mayoría de las personas idealizan una historia con zapatos de cristal, príncipes azules, enormes golpes de suerte, princesas obedientes, varitas mágicas, casitas de enanos y sueños cumplidos; a sabiendas de que eso no existe.
¿''Vivieron felices y comieron perdices''? Y una mierda.
Después de haber basado tu infancia en amores de cartón, tienes que empezar a replantearte lo de comer perdices, cuando te das cuenta de que al final se te quitan las ganas de comer. Respecto a lo de vivir feliz de verdad… entiendes que la felicidad no es constante, ya que por muy poquito que dure tu minuto de felicidad siempre hay algo que lo jode, ley de vida.
Entonces aprendes que tu deber es despertar para dejar de ser la bella durmiente y empezar a vivir, que por mucho colorín colorado que halla, los cuentos no llegan a su final hasta que la princesa se muere de asco en un ataúd.
Querido principito de pacotilla:
Baboso y previsible hombre:
No nos gustan los hados madrinos.
Ni las madres que nos controlen.
No todas las tías se meten por la cremallera del paquete.
No todas las tías se dejan sobar.
No todo chocho que se menea en la discoteca tiene paciencia.
Todas podemos llegar a tener más genio que 15 llamadas perdidas de mamá.
No a todas nos gustan los gilipollas.
No todas aceptamos a Narciso.
No todas preferimos músculo y poco cerebro.
No todas somos barbies ni buscamos un ken.
Todas sabemos que no existe el tío perfecto.
No sois perfectos. Ni necesarios.
Todas buscamos amor.
Podemos encontrarlo sin vosotros.
El amor que buscamos no dura ni un hora de película ni una noche de estrellas.
No nos gustan los hados madrinos.
Ni las madres que nos controlen.
No todas las tías se meten por la cremallera del paquete.
No todas las tías se dejan sobar.
No todo chocho que se menea en la discoteca tiene paciencia.
Todas podemos llegar a tener más genio que 15 llamadas perdidas de mamá.
No a todas nos gustan los gilipollas.
No todas aceptamos a Narciso.
No todas preferimos músculo y poco cerebro.
No todas somos barbies ni buscamos un ken.
Todas sabemos que no existe el tío perfecto.
No sois perfectos. Ni necesarios.
Todas buscamos amor.
Podemos encontrarlo sin vosotros.
El amor que buscamos no dura ni un hora de película ni una noche de estrellas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

