Fumando de la shi sha pa sonreír.
Cuidando más mis barras con mi salud.
No me gusta follar sin luz, me vuelve malo.
Dale la vuelta a la cruz.
Gracias a ti por darme libertad, estoy mejor así, aunque tu culo era lo más.
No me limpies las Balance, enciende las velas.
Pasamos de la cena, bájate las bragas.
No pongas la mesa, ponte encima. Empieza en el salón, acaba en la cocina.
Al final humo, cigarro y sueños; tu cuerpo es una droga de diseño.
Jugando a despistar a los fantasmas.
Sexo sucio para limpiarme el alma.
Obvio, si me escribes fóllame en un folio. Odio que terminemos y me hables de tu novio. Por dios, ¿como a qué viene ese portazo? Me duelen más las tías que los puñetazos. Lo dicho, tengo dos problemas sólo, ¿cuáles?, uno las chicas, el segundo son sus tetas, dale. Si la ves dile que me acordaba de ella, sufro por mis ex como Charlie Sheen por su botella. Entre polvos sigo buscando un quién, la puta no me quiere, la buena no me folla bien.
Mi voz se acuesta en tus oídos, mi mano en tu boca tapa tus gemidos. Me gustaba dormirme sobre tus tetas, verte despertar vestida con mi camiseta. Ahora me ves chica, viviendo este Guantánamo, vivo con diez mil razones para levantar la voz.
Mi sexo dentro del suyo desapareció. Y la muerte nos acarició. Y empecé a sentirme vivo. Pero no del todo.
Mi amor platónico, déjame robarte el adjetivo.