Encontró seis formas de amor. Hizo una clasificación para la que utilizó nombres griegos y latinos, y describió algunas de las características de estos amores.
Encontró también que algunas personas, o mejor dicho, relaciones de pareja, basadas en dos o más tipos.
J. Lee afirma que el estilo de amor de una persona no es invariable, y que depende en gran medida de la pareja con la que esté en ese momento, así como de la relación que se establece entre ambos.
Ludus. Modalidad festiva del amor. los amantes lúdicos se enzarzan en toda clase de juegos sexuales, pero sin que sientan un gran apego el uno por el otro.
Storge. Simpatía y afecto producto de la amistad. Es un tipo de amor estable, capaz de resistir las crisis, pero le falta apasionamiento.
Manía. Amor arrebatado y confuso, implica delirio y turbulencia emocional, trepa por la montaña del éxtasis o se desliza a las simas de la desesperación.
Pragma. Amor más práctico y controlado. El amante pragmático busca la pareja idónea teniendo en la mente una lista de las cualidades que desea hallar en el compañero/a.
Ágape. Tradicional concepción cristiana de amor, entendido como un cariño sin exigencias, paciente, bondadoso y omnipresente.
