Counting Stars.

Al principio eran risas no hacia caso a los avisos... El tiempo y su paso se posó como una pluma, pero cayó a plomo como desde un quinto piso.
''Yo te prometo la luna, tú seras mi Diosa'', dijo el gusano, ''abrázame y sigue el camino de baldosas''.
Pero la cosa es que en verdad él era fuego, sin saber que al fuego es a dónde van a suicidarse mariposas...
Cuando subía le decía ''amor, voy a cambiar'', y ella siempre le perdonaba ''amor, no pasa nada''; pero sí que pasaba y lo pasaba, pensaba que podría cambiarlo y nada de eso cambiaba. Si de verdad oyeran las almohadas y hablaran las paredes, le hubieran dicho ''mujer corre, aún puedes, no te pierdes nada''. 
Pero hay caricias caras, sonrisas infelices que se tornan en bofetadas, que dejan cicatrices; y ahí sentada se fue al rincó de su silencio, gritando por dentro, muriendo en arrecifes...
Dice que fue un error, que lo hizo por amor, perdió el control, que no sabe muy bien que pasó... Pero qué sabe un cerdo de estrellas si los cerdos nunca ven el cielo, y así, entre sus dedos, ella se apagó.