Alzar
la frente con las pocas ganas de mirar a ese cielo, bajo el que tu ya no estás.
Quiero que me lleve el viento, quiero verte sonreír, quiero poder ver colores cuando
me acuerde de ti. Y cuando te sientas sola, y creas que pierdes la partida, mientras
vivan los recuerdos nada se puede perder.